Excursión a cala Estremer

Cala Estremer es una cala situada en Pollença de difícil acceso ya que para llegar a ella hay que realizar una excursión a pie por esta parte de la Tramontana y teniendo que acceder para bajar a la costa por el Pas del Pescador, un tramo de escalada muy aérea y después descender campo a través hasta la cala puesto que no hay un sendero definido.

La propuesta para ir a esta cala surgió de mi amigo Toni de @clickMallorca, que junto con @DisfrutaLaPlaya teníamos muchas ganas de realizar esta aventura, guiados por una amiga de Toni experta, Dita, una chica muy acostumbrada  en hacer excursiones y conoce muy bien esta isla, y lo demostró, que además trajo a su sobrino, un chico de 20 años también Checo como ella. El chico grabó toda la excursión con la cámara GoPro y la pena es que no lo tengo para mostrarlo.

El punto de partida fue Pollença,más concretamente Cala San Vicente, aquí se aparca el coche y se comienza la ruta. Hay que ir bien aprovisionados de ropa cómoda, aconsejo pantalón largo para evitar los rasguños en las piernas, mochila con agua al menos 2 litros, comida y algo de fruta, buen calzado de montaña y muchas ganas, porque es una excursión dura, cuya duración completa de ida y vuelta fue de 6h.

Es multiaventura total: subir monte, bajar, ir por caminos nada definidos, atravesar monte a través por caminos de cabras literalemente, y hacer algo de escalada en las rocas, no se necesitan cuerdas, pero no es apto para los que sufren de vértigo o les de algo de miedo, lo digo por experiencia propia, y siempre ir con gente experta que conozca muy bien el camino por donde ir, porque por vuestra cuenta lo veo bastante arriesgado.

Nosotros llevábamos a Dita experta en la zona, que ya había realizado anteriormente excursiones por aquí pero nunca había logrado bajar hasta Cala Estremer. Podéis encontrar mucha información en internet sobre rutas, mapas y excursiones, os aconsejo mirar todo muy bien cuando salgáis de excursión, y yo os recomiendo mirar la página de un experto como es Antonio Sureda Milán, os dejo el enlace sobre la ruta similar que él hizo en esta zona, para que os sirva de guia y miréis bien la ruta, el enlace aqui.

En este camino empieza la ruta, está en Cala San Vicente, en la calle en cuesta que baja a la cala, a la izquierda veréis este camino con una casa, y por aquí es donde hay que pasar, llegando a una vaya que habrá que pasar por el lado, y en donde veréis un monumento de lo más original.

Pasando la verja se continúa caminando hasta un punto que se llega a una curva, y hay que ir hacia la izquierda y empieza la subida por la montaña, siempre siguiendo las fitas de piedras que veréis muchas, por eso era nuestra guia la que nos dirigía, porque subiendo por este camino se acorta más que si seguís el camino que hay que bordea toda la montaña se tarda muchísimo más, es mas lento y aburrido de paisaje, así que toca ser montañeros auténticos, para subir siguiendo estas fitas que orientan el camino.

Y se empieza a ver la belleza del paisaje, al fondo Cala San Vicente y la preciosa montaña de Cavall que da imagen a esa cala y todo el monte que nos empieza a rodear.

¡Vamos para arriba Toni! No se si hicimos bien en dejarlo al principio porque está fuerte y el iba “tira tira” como se dice en Mallorca y encima de subidita, ya nos sirvió bien para calentar y hacernos a la idea que la aventura acaba sólo de comenzar.

Nuestra dirección era hacia la izquierda en esta foto, entre medio de las dos montañas, Dita nos iba poniendo los puntos de referencia para seguir caminando entre montañitas de fitas, hasta llegar hasta arriba, por eso lo de llevar una guia que te oriente, porque hay muchas fitas, que te llevan para diferentes sitios, y nuestro objetivo era llegar a un mirador natural desde donde se observa Cala Castell, la bocana de Cala Castell, Cala Estremer, la Galera, es Rellar de Cala Castells y a nuestra derecha veremos el Puig de L’Águila, que después de esta primera dura subidita recompensa la belleza del paisaje y te da fuerzas para continuar.

Puig de L'águila

Este mirador es espectacular, desde arrriba ya pudimos visualizar el agua de Cala Estremer, a donde nos empeñábamos en llegar, se veía cala Castell, cala que para llegar hay que caminar 7km por un camino, éste si es fácil pero largo, y pedir un permiso para pasar, puesto que la zona es propiedad de la familia March y requiere permiso para enseñar a los guardias, lo digo como información, y también contemplamos punta Galera, este saliente en el mar, que recuerda un poco a Sa Foradada, pero no tiene agujero, y desde luego llegar es bastante más complicado.

En la foto anterior también se ve Puig de L’águila, y por aquí teníamos que seguir, aquí estamos de nuevo en ruta, montaña para arriba a nuestro siguiente referente, una palmera, que Dita en seguida reconoció para encontrar el Pas del Pescadors, lugar marcado en una roca por una marca roja y en la bajada en las rocas también veréis mas de por donde se debe bajar, y aquí viene la parte de la escalada.

Una vez que encuentras el Pas de Pescadors, hay que bajar escalando unas rocas, hay que ir con cuidado, no apto para gente con vértigo, más vale no mirar hacia abajo, yo descubrí que la edad importa, y antes había echo rutas con mas dificultad y no había tenido respeto, cosa que ahora si, tenía algo de miedo, pero mi gran equipo me ayudó a bajar y subir, y hasta hice foto en el paso por este agujero de rocas, ¡ay que miedito!

Ya estamos todos abajo de estas rocas, ¿y ahora que? Ningún camino marcado, ningún sendero para llegar a Cala Estremer, así ahora viene la parte de campo a través, por caminos de cabras literalmente, saltando arbustos con pinchos, y ahora viene la parte de arañazos en piernas, pequeños cortes en manos y perdidos en la maleza, pero con alegría, por supuesto, ahí estábamos los aventureros.

Toni se empeñó en hacernos llegar y las chicas detrás de él, y ¿el sobrino? éste hacia ya un rato que había bajado sólo y a estas alturas ya estaría en el agua, ¡ qué máquina!

Cada vez más cerca, ¡lo vamos a conseguir! ¡ya llegamos! el esfuerzo después de 3 horas hasta aquí ha merecido la pena, y conseguimos bajar hasta Cala Estremer, y la recompensa de estar ahí sólo nosotros no tiene precio: aguas cristalinas, una refrescante brisa y el sonido del mar de lo más chill-out, puesto no había nada más alrededor que la naturaleza y nosotros, ni barcos, nada, así que sólo por esto merecemos el privilegio de decir que somos de los pocos que han visitado esta cala, hasta Dita ha ido muchas veces y nunca había logrado llegar, ¡ gracias equipo por traerme hasta aquí! Y poder decir ahora: os presento Cala Estremer. 

Aún recuerdo esa agradable sensación del baño en estas aguas, tan limpias y con tan buena temperatura, eso si, con algo de corrientes que te llevaban hacia dentro, pero lo bien que se estaba en estas rocas, el baño de la recompensa bien merecida, y para que veáis en vivo esta cala, aquí os dejo un video y la foto del parte del equipo en el agua, como agradecimiento de este dia inolvidable de excursión, y con ella os dire: ¡ hasta siempre Cala Estremer!

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