Binissalem: tierra de vinos

La riqueza del interior de Mallorca es que cada pueblo tiene algo que lo caracteriza, una historia pegada en sus casas de piedra y muchos tesoros que descubrir, y esas es mi misión es este tiempo de otoño: no os podéis imaginar lo que estoy disfrutando de visitar los pueblos de la isla a los que nunca había ido, puesto que como sabéis me he dedicado a conocer el literal y la costa.

Hoy descubro Binissalem, nombre que significa Banu Ssálam ( hijos de la paz) y donde es fácil encontrar restos de la época talayótica, romana e islámica, de ahí la gran cantidad de pozos y canales que en ella puedes descubrir, y que tanto me llamó la atención. El nombre de hijos de la paz se refleja en sus calles y sus gentes, que cuidan los detalles del pueblo y de las casas, gente trabajadora en la tierra, el calzado y en las tradiciones que le dan a este pueblo una riqueza impresionante.

Cuando llegas a Binissalem desde la carretera de Inca, la primera imagen que te encuentras es esta botella gigante perteneciente a las Bodegas de Jose Luis Ferrer, y unos viñedos a su lado, lo que indica que este pueblo es tierra de vinos y puede presumir de tener la Denominación de Origen de Vinos de Binissalem, en los que entran una serie de bodegas que podéis ver en el enlace, y que merece la pena conocer todos de uno en uno, porque son todos buenísimos.

La entrada al pueblo no hace justicia a lo bonito que es su interior, es un pueblo de casas de piedra con detalles en cada una de las casas, con restos históricos que se ven en edificios magestuosos, en la cantidad de pozos que hay, y en el edificio más grande que tiene el pueblo, la iglesia de nuestra Señora de Robines, que preside la plaza central del pueblo.

En Binissalem hay mucho por ver,  nada como ir con una buena cámara en mano y buscar los pequeños detalles que sus calles y en sus casas vais a encontrar. Me llamó la atención la decoración de una ventana en una casa, con todo lujo de pequeños detalles, sin duda la dueña consiguió la exclusividad de ahora salir en primera plana en este post.

Después de un agradable paseo por este pueblo con tanto encanto, aún me esperaba lo mejor, porque el motivo de mi visita fue el realizar una cata de Vinos en las bodegas Vins Nadal, una de las primeras y mas importantes casa de vinos en Binissalem, en Mallorca y en el extranjero al formar parte de la Denominación de Origen de vinos de la tierra.

Fundada por Miquel Nadal Fiol en 1932, es un ejemplo de tradición pasada de generación en generación, dándole un carácter innovador que sabe adaptarse a los tiempos. Entrar en la bodega y visitarla por dentro, conocer el proceso de elaboración de los vinos y todos los pasos que hay que dar hasta disfrutar de este elixir exquisito lo sabe muy bien Esperanza, encargada de enseñar y transmitir con una gran pasión lo que lleva viendo en su familia toda la vida.

Nos explicó que Vins Nadal S.L. tiene tres variedades de uva, Merlot, Cabernet y Syrah con la que se elaboran los vinos varietales 110 y el assamblage de los vinos Albaflor. Nunca pensé que sería tan interesante conocer todo el proceso que lleva la uva desde que es cogida hasta que se transforma en estos exquisitos vinos, y luego encima poder catar su dos especialidades: un rosado con aroma a cereza y frutos rojos que te quita “el sentío” como se dice en mi tierra, y un tinto con cuerpo que merece la pena catar.

El ambiente en la bodega fue de lo más tranquilo, pudiendo estar hora y media sumergida en este mundo que es de lo más atrayente, y gracias a la amabilidad de Esperanza nos hizo sentir como en casa. Desde aquí mi agradecimiento por su hospitalidad, sin duda espero repetir visita o organizar cualquier evento en este lugar, que es altamente recomendable visitar, y sino mirad la selección de fotos.

Y con estas buenas sensaciones en cuerpo y alma, seguí descubriendo rincones interesantes por Binissalem, como la exquisita decoración de esta Bodegas Oliver , donde no faltaba ningún detalle, así os invito a descubrir esta ruta de vinos y bodegas por este pueblo que tanto tiene por descubrir.

Lo que disfruté de este pueblo y sobre todo de mi primera cata de Vinos fue inolvidable, y me hace valorar todavía más la riqueza de Mallorca, que no sólo conquista por su litoral sino también por su interior y que aquí en esta isla hay planes para hacer todo el año, ¡turismo 365 días del año!

Aprovechémoslo los que tenemos la suerte de vivir en ella, porque hay gente que viene adrede para hacer estas catas o visitar la isla, así que disfrutemos de todo lo que nos regala. Y con este gusto en el paladar a cereza y frutos rojos, os dejo y brindo por vosotros, ¡ se os quiere!

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